lunes, 5 de noviembre de 2012

Política, Tecnología y Transporte



Por Luis Manuel Aguana

La semana pasada fuimos invitados por el Alcalde Mayor a la presentación formal del sistema de control que operará en el Sistema Metropolitano de Transporte, Transmetropoli. Estas son las cosas que pasan por debajo de la mesa y que es bueno destacar como ciudadanos acerca de lo que sí se puede hacer en el ámbito local, en medio de la más terrible y criminal ausencia de recursos provocada por un gobierno central cuyo afán se centra en la destrucción de todo lo que se ha construido en los años de democracia. Es esa una muy buena razón para no perder las próximas elecciones de Gobernadores y Alcaldes e ir a votar.

Antes que nada deseo aclarar que no me paga la Alcaldia Mayor, ni soy ficha de ningún partido, ni menos aun del partido del Alcalde Antonio Ledezma, así que no me une al Alcalde nada más allá que el respeto a su gestión como administrador público en la Alcaldía Mayor. Simplemente, desde la acera ciudadana, el justo reconocimiento que ha tenido con AC Familiametro y la coincidencia publica en relación a temas comunes como el Metro de Caracas.

Lo que vi en esa presentación se corresponde a lo que es el deber ser de la aplicación de la tecnología a los problemas más graves que tienen los ciudadanos de Caracas. La tecnología aplicada al bienestar de los ciudadanos es la correcta posición que debe mantener cualquier administrador público y político. Entender esas herramientas es una rareza entre nuestros políticos y administradores públicos, y una razón importante para felicitar al Alcalde y al equipo técnico que le acompaña.

El sistema presentado, de ser aplicado en su totalidad, permitirá el control centralizado de lo que pasa dentro y fuera de las unidades de transporte público, su localización física, mantenimiento, organización del transporte para un comportamiento ordenado en la ciudad. Y lo que es más importante, un primer paso fundamental para un Sistema Integrado de Control metropolitano.

El sistema presentado cuenta con cámaras instaladas dentro y fuera de los autobuses, con localizador GPS y comunicación permanente al centro de control a través de la red de una compañía de celulares. De esa manera se conoce en tiempo real la situación de las unidades, si están cargando más pasajeros de lo permitido, o si están cometiendo alguna infracción en la vía pública. Esto es un pequeño ejemplo de cómo se pueden realizar acuerdos con el sector privado para el bienestar común utilizando la responsabilidad social de esas empresas, con una mínima erogación del presupuesto público.

Pero el sistema está naciendo y es incipiente. Se requiere de mucha colaboración y acuerdos para su crecimiento y consolidación. Lo importante es que ya existen en las primeras unidades en funcionamiento y lo que hace falta es que el sistema crezca y se fortalezca.

Esta iniciativa es una combinación singular de la aplicación de la tecnología a un problema fundamental de los ciudadanos como lo es el transporte. Y que tiene un impacto inmediato en el bienestar de la gente. No estamos hablando de un problema de difícil solución presupuestaria como el de hacer nuevas vías o resolver integralmente el transporte público de la ciudad. Es una salida muy ingeniosa y un intento serio para organizar el transporte público de la ciudad.

Podemos soñar que si el sistema es extendido a toda la ciudad de Caracas, en todos los municipios y con muchas unidades de transporte, un centro de control como el de Transmetropolí establecería las pautas de movimiento y transporte de las personas con un orden establecido. Se podrían realizar estadísticas del movimiento ciudadano, localizando adecuadamente las rutas y reubicando las unidades adonde mas se requieran. Mejoraría sustancialmente la seguridad de los pasajeros al estar en contacto permanente las unidades con su centro y este a su vez con las autoridades policiales.

Y si el sueño es aun mayor podríamos tener la ilusión de contar alguna vez con un Sistema Integrado de Control para la ciudad. Estos sistemas no son nuevos en el mundo. Lo tienen las principales metrópolis como Los Ángeles, Nueva York, Sao Paulo, Londres, que son ejemplos que se deben seguir y hay que dar los primeros pasos en esa dirección. Y ya el Alcalde Ledezma comenzó con el sistema de control del Transmetropoli.

Un Sistema Integrado de Control de la ciudad, que le haga seguimiento al transporte público, incluyendo al Metro de Caracas y que indique el estado de las principales vías y autopistas de la capital, a través de cámaras e indicadores que puedan advertir a los conductores cual es la mejor vía, nos haría más vivible esta ciudad caótica.

Y aquí no estamos hablando de mucho dinero para sistemas que no se puedan acordar con el sector privado. La Alcaldía Metropolitana ha puesto la primera piedra para que los transportistas del Sistema Transmetrópoli puedan ser guiados y controlados con máxima seguridad para los ciudadanos utilizando la concertación en un ambiente de  recursos escasos.

El imaginar que podamos tener en la ciudad un Sistema Integrado de Control que alcance a todos los municipios y unidades de transporte público, utilizando las herramientas tecnológicas que ya existen, es poner a la ciudad en la dirección de poder mejorar nuestra calidad de vida.

Estos sistemas le permiten a los gobernantes locales de las ciudades donde operan poder tener control sobre lo que pasa en la ciudad en el caso de una catástrofe pública. Un terremoto, una inundación o cualquier evento que ponga en crisis la ciudad pueden ser monitoreados a través de estos Sistemas de Control y pueden en un momento dado convertirse en el centro de control de desastres donde se comande la fuerza pública (bomberos, policía, Defensa Civil) para atender los eventuales daños. Eso no tiene comparación ni precio para los ciudadanos.

Ahora bien, imagínense si la Asamblea Nacional en lugar de haberle otorgado al CNE 45 millones de dólares para un sistema electrónico electoral SAI, que no necesitábamos, y para embaucarnos a todos el 7-O, los hubiera invertido en NOSOTROS, los ciudadanos, para mejorar nuestra calidad de vida, adquiriendo una tecnología como la que está pariendo el Alcalde Ledezma para los Transmetropoli. De haber sido así las cosas hubieran sido muy diferentes. ¿Se dan ahora cuenta como hace falta que los políticos entiendan de estas cosas? ¿Se dan cuenta que cuando un gobierno de corte totalitario usa la tecnología no lo hace precisamente para que los ciudadanos vivan mejor?

Y ese es el tema del uso político de la tecnología. Es el “para qué” lo que hace la diferencia. Un gobierno totalitario que ha invertido millones de dólares en tecnología para controlar a los ciudadanos como lo ha hecho este para manejar los impuestos, la identificación de las personas, los Registros Públicos de la propiedad, los chips de la gasolina y en ganar elecciones; y no ha puesto ni un dólar para utilizar esa tecnología en mejorar nuestra calidad de vida, lo ha hecho para su beneficio para permanecer en el poder. Es por eso que es necesario que nuestros dirigentes políticos entiendan el hecho tecnológico en su profundidad ciudadana y que modifiquen sus estrategias delante de un gobierno que sabe muy bien como se usan esas herramientas pero para controlar y someter a los ciudadanos.

El esfuerzo que vi de la Alcaldía Mayor en ese sentido me indica que están empezando a entender al surgir de la clase política venezolana dirigentes que empiezan a aplicar estas herramientas que ya son comunes en este mundo globalizado, para el bienestar de la población, poniéndolas al servicio real del ciudadano, y no del gobierno que administran. Bienvenida sea esa dirigencia.

Caracas, 5 de Noviembre de 2012

Twitter:@laguana

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